Las 10 preguntas más comunes en una entrevista


Toma nota de los consejos que te damos a continuación para responder a cada una de ellas.

Son muchas (¡muchísimas!) las preguntas que, como candidato, te pueden hacer en tu próxima entrevista de trabajo. Sin embargo, muchos reclutadores tienen una batería de preguntas, llamémoslas clásicas, que gustan realizar a la mayoría de candidatos a los que realizan una entrevista.

1. Cuéntame un poco más acerca de ti

Esta pregunta suele descolocar a muchos candidatos, que no esperan preguntas tan generales durante la entrevista. Responderás con éxito si resumes, en un par de minutos, tus estudios, tu trayectoria profesional reciente, tus principales habilidades aplicables al puesto y por qué deseas formar parte de la empresa en cuestión. Optimiza el tiempo de respuesta centrando la atención del reclutador en aspectos positivos de tus últimas experiencias laborales y personales.

2. ¿Por qué dejaste tu anterior empleo?

Frases como “busco nuevos retos profesionales que me motiven” o simplemente “se me terminó el contrato” son adecuadas para estos casos. Nunca hables mal de tus anteriores empleadores. Enfócate en responder de manera precisa el motivo de desvinculación laboral, sin dar demasiados detalles. Recuerda que la entrevista se relaciona con el momento presente y las posibilidades de futuro en la empresa.

3. ¿Por qué has estado desempleado tanto tiempo?

Ser sincero no está prohibido en estos casos, pero con matices; si te ha costado encontrar un trabajo que te motivase, o simplemente has querido tomarte un año sabático, házselo saber a tu interlocutor. Sin embargo, no te muestres como un candidato “difícil de contentar” o “perezoso”, y, sobre todo, da a entender al reclutador que has aprovechado el tiempo y no te has quedado atrás en cuanto a los conocimientos requeridos para desempeñar tu profesión. Muchas empresas valoran un perfil polivalente y con gran adaptabilidad, por eso, puede ser un plus si has decidido en los últimos tiempos tener una experiencia internacional o un voluntariado, por ejemplo.

4. ¿Cuáles son tus debilidades?

“Soy dormilón”, “Soy impuntual” o “Soy desordenado”, no son las debilidades que el seleccionador espera oír por tu parte. Busca, en cambio, aquellas debilidades que puedan servir como fortalezas (perfeccionismo, compromiso, etc.). Todas las personas tenemos debilidades; la diferencia está en poder reconocer aquellos aspectos que debemos modificar y trabajar día a día para ser mejores personas y trabajadores.

5. ¿Cuáles son tus fortalezas?

Es más fácil decir lo bueno que lo malo, pero siendo realista. Intenta no utilizar adjetivos “vacíos” y prepárate para argumentar tus fortalezas por si al seleccionador se le ocurre preguntar por alguna de ellas. Dedica más tiempo a describir aquellas fortalezas que se relacionan con los requisitos del puesto. Puedes dar ejemplos concretos de tus fortalezas, relatando cómo has reaccionado ante una determinada situación, cuál ha sido tu rol en diferentes proyectos, etc.

6. ¿Qué esperas de un trabajo como este?

Aunque el dinero sea una de tus principales pretensiones para cambiar de trabajo, es importante que palabras como “aprender”, “mejorar” o “motivación” tengan un lugar en tu discurso. No es ilícito, sin embargo, mencionar, además de otros aspectos, que mejorar la retribución económica forma parte también de tus requisitos para buscar un nuevo empleo. En esta pregunta también es importante ser sincero con tus expectativas, ayudará a que el reclutador determine si tus necesidades son compatibles con las posibilidades que ofrece la empresa.

7. ¿Qué sabes de nuestra empresa y lo que hacemos en este departamento?

Lo hemos dicho en el pasado y lo repetimos. Un candidato que conoce la empresa y que se muestra motivado por trabajar en ella, es un candidato mejor valorado. Así pues, nunca, nunca, nunca te presentes a una entrevista sin saber todos los detalles acerca de la empresa. Dedica tiempo a leer la descripción del puesto y la oferta laboral. 

8. ¿Por qué quieres trabajar con nosotros?

Una pregunta muy en la línea de las dos anteriores. No dudes en explicar qué esperas de tu nuevo trabajo y apoyarte en lo que sabes de la empresa y de su actividad. Recuerda investigar sobre la empresa antes de asistir a la entrevista, puede darte información muy valiosa para desarrollar una conversación más sincera y fluida con el entrevistador. Además, a todos los reclutadores les agrada cuando conoces la cultura corporativa y te has identificado con los valores de la empresa.

9. ¿Por qué deberíamos contratarte?

En pocas palabras, el entrevistador quiere saber qué vas a poder aportar a la empresa, así que no dudes en “echar mano” de tus principales cualidades y logros profesionales, así como de la experiencia que puede ser aplicable al puesto en cuestión. En este punto, debes tener en claro cuáles son tus capacidades más importantes y cómo puedes aplicarlas a este nuevo contexto.

10. ¿Cuánto quieres cobrar?

Si conoces las cifras que se manejan en el sector para un puesto similar al que te presentas, no dudes en dar una cifra al seleccionador. Si por el contrario no quieres ser tú el que dé el primer paso, y prefieres escuchar la oferta de la empresa, simplemente menciona que estás abierto a recibir propuestas, y que estás seguro de que la empresa estimará un salario acorde con tu cualificación y experiencia. En ambos casos, es mejor que investigues el salario del mercado y te prepares para la negociación.

Pregunta extra: ¿Tienes alguna pregunta?

Las entrevistas suelen finalizar con esta pregunta. Si tienes alguna consulta acerca de los siguientes pasos del proceso de selección, las competencias del puesto en cuestión u otras dudas acerca de la empresa, ¡no te quedes con dudas por miedo a preguntar! Un candidato que hace preguntas es un candidato interesado y, por tanto, mejor valorado.

 

Si tienes alguna duda con respecto a como afrontar tú próxima entrevista de trabajo te animamos a contactarnos en CV-Coach .